Hemos explicado ya unas cuantas aventuras, pero nunca hemos hablado del país que más veces han recorrido nuestros pequeños viajeros: China.

Todo empezó en 2009 con una larga Semana Santa dedicada a Beijing. El verano de 2014 fue para Chengdu (¡abrazamos un panda!) y el Tíbet (Gizmo vio al Yeti). La despedida de soltero de uno de los papas en Hong Kong y Macao llegó en 2015 como un viaje relámpago. Finalmente, en marzo de 2016, pisamos Shanghái y alrededores. Este último, es el viaje que os queremos relatar.

Visitamos cuatro ciudades:

  1. Nanjing: una de las antiguas capitales de China. Su nombre significa “la capital del Sur”, frente a Pekín, que es “la capital del Norte”.
  2. Suzhou: famosa por acoger una serie de jardines de las épocas Ming y Qing declarados Patrimonio de la Humanidad.
  3. Hangzhou: Queríamos ver el “Lago del Oeste”, uno de los paisajes más inspiradores de la tradición artística china, y dejar que Gizmo compusiera algún poema.
  4. Shanghái: Junto a Beijing y Hong Kong, forma la tríada de ciudades más importantes del país. Parece ser la capital económica y el lugar de más rápido desarrollo en los últimos años.

Antes de entrar en los detalles de cada ciudad, alguna información que esperamos que os anime y os ayude en la visita de una región fantástica a caballo entre el capitalismo más exacerbado y la belleza de la China milenaria.

RECORRIDO

Somos un poco cuadrados de mente, así que vamos a tabular el recorrido que realizamos:

DÍA COMENTARIO – RUTA ALOJAMIENTO
1 En ruta. Salida desde BCN Avión
2 En ruta. Llegada a Shanghái. Traslado a Nanjing (tren) Nanjing Hotel Novotel Nanjing Central
3 Visita de Nanjing
4 Visita de Nanjing
5 Traslado a Suzhou muy temprano (tren). Visita de Suzhou Suzhou Hotel Soul
6 Visita de Suzhou por la mañana. Traslado a Hangzhou (tren). Visita de Hangzhou por la tarde Hangzhou The Alley Inn
7 Visita de Hangzhou
8 Traslado a Shanghái muy temprano (tren). Visita de Shanghái Shanghái Narada Boutique Hotel Shanghai Yu Garden
9 Visita de Shanghái
10 Visita de Shanghái
11 Visita de Shanghái
12 En ruta. Salida desde Shanghái. Llegada a BCN Avión

Sopesando el recorrido del viaje, algunas conclusiones son:

  • Dedicarle un solo día a Nanjing es suficiente e, incluso, si no tenéis mucho tiempo o habéis visitado las tumbas Ming cerca de Beijing y las murallas de Xi’an, es prescindible.
  • Para dedicar dos días a Suzhou os tienen que gustar mucho mucho los jardines (a nosotros nos gustan), pero con un poco más de tiempo del que nosotros tuvimos es posible salir del centro de la ciudad y visitar “Tiger Hill” o asomarse a los pueblos del Gran Canal.
  • En Hangzhou hay que tomar la decisión de si recorrer la totalidad del perímetro del lago o no. Tenemos opiniones encontradas con esto. También hay algún punto turístico en la ciudad que necesita tomarse su tiempo en el transporte, así que un mínimo de dos días enteros de visita creemos que es lo adecuado.
  • Shanghái, más allá de los edificios históricos del Bund y los rascacielos de Pudong, no es una ciudad de importantísimos lugares de interés. Si no os gusta callejear demasiado, con tres días de intenso y eficiente turisteo ya tendréis suficiente.

TRANSPORTE

  1. Transporte interurbano

Para movernos entre las diferentes ciudades optamos por el tren. Creemos que es el método más eficaz y con una buena relación calidad/precio. Una de las mejores explicaciones sobre cómo adquirir los billetes la encontraréis aquí.

Nosotros nos decidimos por los servicios de China Highlights ya que teníamos claro el recorrido y no queríamos perder tiempo. Siempre tomamos trenes de la clase G (los más rápidos) y asientos de primera clase.

Tuvimos una muy buena experiencia tanto con la empresa intermediaria como con el servicio de los trenes. Por parte de “China Highlights” recibimos (vía e-mail) la confirmación de los pasajes una vez se pusieron a la venta, 20-30 días antes del recorrido. Recogimos todos los tickets en las taquillas de la estación central de Shanghái el primer día. No fue necesario hacer cola en ningún otro momento, ni pagamos ningún suplemento especial.

El “funcionamiento” de las estaciones es sorprendentemente eficaz. Para acceder al recinto de la estación, necesitas mostrar el billete y una identificación, y pasar un control de seguridad. Una vez dentro debes buscar tu sala de espera (carteles luminosos en inglés). Entre 10 y 15 minutos antes de la salida del tren se abren los accesos desde la sala de espera a los andenes a través de un torno donde se valida el billete. Los vagones están señalizados y nuestros asientos estaban garantizados. Todos los trenes fueron puntuales.

No sabemos cómo será el resto de la red de trenes, pero en esta zona no tiene nada que envidiar a la red de ferrocarriles japonesa y sus trenes-bala.

Un par de consejos:

  1. Algunas de las ciudades tienen varias estaciones de tren. Aseguraos de cuál es vuestro punto de llegada o salida para poder prever los desplazamientos dentro de la ciudad
  2. En ocasiones no es fácil encontrar las taquillas de la estación, ya que están situadas en el exterior del edificio o incluso en un anexo del mismo. Esto es lo que nos pasó en la estación central de Shanghái. Os recomendamos que, la primera vez, vayáis con un poco de tiempo. Según las instrucciones de la empresa, 2 o 3 horas antes, ¡consejo que nos estresó mucho! Al final no necesitamos más de 30 minutos en total. Una vez tenéis el billete, con llegar 20 o 25 minutos antes de la salida, hay tiempo de sobras.

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  1. Transporte urbano

Utilizamos el metro, barato y rápido, en Nanjing y en Shanghái. Seguramente existe algún tipo de abono o tarjeta recargable, pero nosotros utilizamos billetes puntuales obtenidos en las máquinas expendedoras. El precio varía según el recorrido.

Para algunos recorridos utilizamos taxis, excepto en Shanghái, donde el tráfico es  horroroso. Siempre con taxímetro.

Consejos:

  1. Ni las máquinas expendedoras ni las taquillas del metro de Shanghái aceptan tarjetas de crédito. Aseguraos de obtener efectivo, por ejemplo, a la llegada al aeropuerto, o preparaos para volveros locos buscando un cajero.
  2. Una app de este tipo, de uso offline, siempre es de gran utilidad para no perderse en una red de metro tan extensa como la de Shanghái.
  3. En el 99,99% de los casos, los taxistas no hablan inglés. Es necesario llevar escrita la dirección del lugar al que vamos en chino y, a ser posible, señalar en un mapa. A pesar de eso, raza misteriosa los taxistas del mundo entero son, te mirarán como si cartografiases la cara oculta de la Luna preguntando por una base alienígena secreta, y se negarán a llevarte, además en plan indignado. Acordarse de toda su familia no ayuda pero desahoga mogollón.

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  1. Traslados al aeropuerto

Para trasladarnos desde y al aeropuerto de Shanghái, utilizamos el Maglev, que cubre los 30 kilómetros a la ciudad en 7 minutos.

Existe la alternativa de utilizar sólo el metro, pero el trayecto es más largo.

Los Gizmos Viajeros ya habían viajado en trenes de alta velocidad así que eso no los sorprendía (a veces son un poco “sobraos”) pero un tren volador… ¡eso fue una novedad! Y es que “Maglev” significa Levitación Magnética, donde el uso de super conductores y la generación de campos magnéticos elevan el tren por encima del rail y, evitando la fricción, le permiten alcanzar velocidades de más de 400 km/h, si bien la media del trayecto son unos 300 km/h.

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ALOJAMIENTO

  1. Hotel Novotel Nanjing Central – Nanjing

Moderno hotel a 5 minutos de una de las salidas del metro de “Xinjiekou”, junto a “Zhongshan Rd”, una zona repleta de centros comerciales de lujo y restaurantes que pueden ser una buena opción para comer o cenar.

Las habitaciones son amplias y están en muy buen estado. En ellas nos enfrentamos, por primera vez, al concepto “pared de baño transparente”, donde una cortina, en este caso totalmente opaca, te garantiza la intimidad. Más adelante esto se convirtió en un verdadero problema. ¿Diseño de moda o choque cultural?

El staff correcto y capaz de comunicarse en inglés sin problemas.

Nos parece una buena elección si se opta por visitar Nanjing.

  1. Hotel Soul – Suzhou

Situado a un minuto de “Guanqian Jie”, arteria comercial repleta de tiendas con música a toda potencia y empleados a las puertas micrófono en mano anunciando las ofertas o realizando coreografías (¡el horror es hipnótico!), plagada de cadenas de cafeterías y restaurantes de comida rápida de calidad nefasta.

La decoración del hotel es un intento de diseño un pelín kitsch con ascensores temáticos (guerreros de Xi’an, revolución cultural y cápsula espacial). Las instalaciones generales, al igual que las habitaciones, necesitan un mejor mantenimiento.

Habitación amplia y baño separado por paredes transparentes con pegatinas translúcidas que permiten una intimidad mínima pero todavía aceptable.

El desayuno, incluido en nuestra tarifa, consistía en un buffet muy variado occidental y chino. Fue una grata sorpresa.

Los empleados fueron correctos y con un nivel de inglés suficiente para entenderse sin problemas.

Dado que el precio de la noche fueron menos de 50 € podemos decir que la calidad/precio era buena, aunque no volveríamos a alojarnos allí. Optaríamos por un alojamiento en las cercanías de “Pingjiang Lu”, por parecernos un lugar con más encanto en la zona conservada-reconstruida, cerca de algunos de los jardines más interesantes y con una buena oferta de cafés y restaurantes.

  1. The Alley Inn – Hangzhou

Intento de hotel-boutique con una fantástica situación en una zona peatonal entre “Hefang St” y la “Torre del Tambor”, a menos de 15 minutos caminado del Lago y al pie del “Templo del Dios de la Ciudad”. El barrio conserva una zona comercial del siglo XIX reconvertida en tiendas de souvenirs y restaurantes. El edificio del hotel es un vivienda tradicional restaurada con mucho encanto. Esto es lo único bueno que podemos decir sobre el establecimiento.

La habitación doble es suficientemente amplia, y mucho más amplia la hace tener el baño a la vista, con la taza pseudo-escondida tras una mini-mampara y la bañera varada en medio de una tarima al final de la habitación. El horror de la privacidad y una de las cosas más demenciales que hemos visto nunca.

El nivel del inglés de los trabajadores del hotel es el mismo que nuestro chino, así que la comunicación es un ejercicio de paciencia infinita y app traductora.

El desayuno es igual de inverosímil que la habitación, con un huevo duro, un plato de espaguetis y una taza de té.

No recomendamos para nada alojarse aquí, pero sí en la zona, que nos pareció muy agradable.

  1. Narada Boutique Hotel Shanghai Yu Garden – Shanghái

Hotel con un perfil turístico y un intento de carácter internacional. Situado a menos de 5 minutos de la estación de metro de “Yu Gardens” y a menos de 10 minutos caminando de los “Jardines Yuyuan” y del bazar, en la ciudad antigua (Nanshi). Si no te importa caminar, en 20 minutos puedes estar en el Bund o en la Plaza del Pueblo. En principio, el hotel tiene una buena localización para el turismo, pero el problema es que en los alrededores no hay ningún restaurante o café que valga la pena. Como ya habréis notado, para nosotros eso es un problema.

La habitación estándar es aceptable pero, en nuestro caso, la cortina de varillas que debía permitir la intimidad en el baño (¡otra pared transparente!) no funcionaba y lo dejaba todo a la vista. Gracias al pobre chaval expatriado que hacía de enlace cultural con staff conseguimos el cambio a una suite del último piso (estaba en obras y éramos los únicos huéspedes). Una habitación preciosa con un baño inmenso (y privado) y un sofá con vistas en el que dormía Gizmo. Al final tuvimos suerte.

Por las habitaciones que vimos y las zonas comunes, las instalaciones del hotel son correctas y pseudo-lujosas. El desayuno, unos 15 € por persona, incluía un bufet frío y caliente del tipo “internacional”.

Por ser Shanghái una ciudad con el alojamiento no muy barato, la relación calidad/precio del Narada es buena, pero ahora exploraríamos otra zona, bien comunicada, pero con una opción de gastronomía variada.

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