Desde la cúspide de sus altísimos templos, palacios y pirámides, pretenden dominar el mundo o, como mínimo, fisgonear todo lo que sucede a su alrededor…

Empeñados en dejar constancia para la posteridad de sus grandes hazañas y conocimientos, utilizan inmensas estelas de piedra, libros, cerámicas y cualquier soporte que encuentren a mano para ello…

Meticulosos observadores del sol, las estrellas y los planetas; proyectan sus observaciones hacia el futuro para hacer profecías…

Medidores del tiempo en días y años, pero con ciclos de tiempo que abarcan períodos de 63.080.082 años o, por lo bajo, “sólo” 3.154.004 años…

Considerados a sí mismos reyes divinos, no dudan en servirse de la intriga para obtener sus propósitos, ni en reforzar su autoridad en exhibiciones públicas de rituales y bailes…

Sin animales de carga, cuando se embarcan en expediciones de larga distancia que les permiten demostrar sus habilidades comerciales, se hacen transportar en las espaldas de porteadores…

Voraces consumidores de bebidas de chocolate y de cualquier producto derivado del cacao, llegan a utilizarlo como moneda…

¿De quién hablamos? Sí, todos pensáis que de los Gizmos Viajeros, pero no… ¡son los mayas!

Con tantos puntos en común, no es de extrañar que este viaje llevase tanto tiempo en su lista de deseos, así que cuando surgió la posibilidad de un viaje a finales de noviembre de 2018, el destino no pudo ni discutirse: ¡de cabeza a Centroamérica!

¡Gizmo en Tikal!

La ruta

En este viaje visitamos tres países diferentes, con multitud de desplazamientos, alojamientos y actividades. ¿Qué encontramos?

Guatemala es un país extraordinario: yacimientos arqueológicos fabulosos, ciudades y pueblos coloniales cargados de historia, volcanes activos, lagos paradisiacos, selvas tropicales, costa en dos océanos… La mayoría de habitantes desciende directamente de los mayas y ha conservado sus lenguas, sus tradiciones, su folclore.

La Antigua

Belice, por su parte, cuenta también con un importante patrimonio maya, además de con la rareza (en el contexto de la región) de su historia anglosajona y de una peculiar comunidad de origen africano, los garífuna. Pero si por algo destaca Belice es por sus 250 kilómetros de costa, a lo largo de la cual se extiende una de las maravillas naturales de América: la segunda barrera de coral más importante del mundo.

Blue Hole

De Honduras poco podemos decir ya que pasamos allí una única noche en una visita relámpago. Si no fuese por la situación actual, no dudaríamos en regresar y conocer el país de manera más profunda.

Elaboradísima escultura en Copán

En resumen, esta fue la ruta de nuestro viaje, del 16 de noviembre al 3 de diciembre de 2018:

DÍAVISITASNOCHE
1Vuelo BCN – MIAMI – Guatemala. Llegada por la nocheCiudad de Guatemala
2Traslado a Copán Ruinas (Honduras). Tras el desayuno-almuerzo, visita de Copán y paseo por Copán Ruinas. Copán Ruinas
3Traslado a Río Dulce. En ruta, visita de Quiriguá. Por la tarde, Castillo de San Felipe de Lara y paseo por el lago de Izabal. Río Dulce
4Traslado a Hopkins (Belice), vía Lívingston y Punta Gorda. Hopkins
5Esnórquel en la barrera de coral Hopkins
6Traslado a Cayo Caulker, vía Dandriga y Ciudad de BeliceCayo Caulker
7Por la mañana, sobrevuelo del Blue Hole. Por la tarde, esnórquel en Kay Caulker Marine Reserve Cayo Caulker
8Esnórquel en Hol Chan Marine Reserve Cayo Caulker
9Traslado a Tikal Tikal
10Por la mañana, tour del amanecer y visita de Tikal. Por la tarde, traslado a Flores y paseo. Vuelo a Ciudad de Guatemala y traslado a La AntiguaLa Antigua
11La AntiguaLa Antigua
12La Antigua (alrededores)La Antigua
13Traslado al lago AtitlánLago Atitlán
14Visita de Chichicastegango (mercado)Lago Atitlán
15Ascensión del volcán San Pedro Lago Atitlán
16Caminata de Jaibalito a San Marcos. Por la tarde, traslado a Ciudad de Guatemala Ciudad de Guatemala
17Vuelo Guatemala – Miami – BarcelonaEn ruta

Estamos satisfechos con la distribución de los días (resultado de una dura negociación con los Gizmos y bastantes horas de búsqueda en internet) pero es verdad que nos hubiera gustado aprovechar más algunos de ellos:

  1. Durante el traslado Cayo Caulker – Ciudad de Belice – Tikal, queríamos contratar un transfer privado y visitar en ruta Xunamtupich y/o Yaxhá, pero los precios que nos pedían eran obscenos y no nos quedó más remedio que utilizar un bus.
  2. El día de la ascensión del volcán San Pedro hubiéramos preferido salir bien temprano y haber tenido tiempo para dar un paseo por San Pedro y/o San Juan después de la ascensión. Pero el madrugar y la prisa no iban con nuestro guía-agencia. Intentad aseguraros de los horarios y presionad hasta conseguirlo.

Para que empecéis a tener una idea sobre los lugares…

Copán fue uno de los sitios más importantes de la civilización maya, y las ruinas actuales, con sus monumentos arquitectónicos y escultóricos, entre los que destaca la espectacular Escalera de los Jeroglíficos, son una maravilla. Medio día fue suficiente para visitar el sitio con tranquilidad, y aún nos sobró para darnos un paseo por Copán Ruinas, que, ni de lejos, se puede comparar con La Antigua, como hace la Lonely Planet. Si, acaso, con Salento, en Colombia.

Impresionante Escalera de los Jeroglíficos en Copán

Hubiéramos querido dedicar un par de horas en la mañana del día siguiente a la Macaw Mountain Bird Park, en los alrededores de Copán Ruinas, antes de regresar a Guatemala, pero nuestro conductor nos urgió a salir bien temprano; a toro pasado, hemos de reconocer que con acierto, porque de lo contrario no habríamos tenido tiempo de visitar el Castillo de San Felipe en Río Dulce. La visita irrenunciable ese día era el sitio maya de Quiriguá, que conserva un impresionante conjunto de estelas, y que lleva un par de horas.

Altísima estela en Quiriguá

En Río Dulce pactamos con un lanchero un “tour” tras el almuerzo que incluía una isla de cormoranes, la embocadura del río en el lago Izabal y el traslado y recogida en el castillo de San Felipe. A día de hoy, nos buscaríamos la vida para llegar al castillo (andando, por ejemplo) y disfrutaríamos del paisaje durante el traslado a Livingston al día siguiente: un par de pequeños poblados con casas sobre pilares en meandros del río, preciosas vistas de las densas selvas colgantes en las altas paredes del cañón y cuevas con vapores sulfurosos (un proyecto de turismo de las comunidades indígenas).

Río Dulce

Hopkins es un pueblo relajado pero demasiado aislado para una estancia de apenas dos días. Además, nuestro plan inicial, utilizarlo como base para visitar el atolón de Glover, no fue posible por culpa del mal tiempo (y de los precios estratosféricos de la actividad…). No nos arrepentimos de la escala en Hopkings, pero, de volver, quizás nos instalaríamos en Dandriga o valoraríamos llegar a Cayo Caulker el mismo día (aunque habiendo salido de Río Dulce, ¡es un palizón

Cayo Caulker en una palabra: maravilloso. La isla más próxima a Ciudad de Belice es ideal para relajarse, disfrutar de un buen plato de langosta y tomarla como base para un montón de salidas al mar. Dos días y medio nos dieron tiempo para realizar todos nuestros planes, incluyendo dos salidas de esnórquel y el inolvidable vuelo en avioneta hasta el Blue Hole.

Vista aérea de Cayo Caulker

Hay que visitar Tikal una vez en la vida. Un lugar de verdad imprescindible para cualquiera que tenga un mínimo interés en la historia, el arte o la naturaleza. ¡Sin duda, una de las grandes maravillas del mundo! Apuntarse al tour del amanecer, llegar a la Gran Plaza y descubrir el Templo del Jaguar iluminado por la luz de luna, o asistir desde lo alto del Templo IV al despertar de la selva fue una experiencia emocionante que nunca olvidaremos. Después, aún seguimos otras cuatro horas recorriéndolo por nuestra cuenta. De volver, añadiríamos un día más en el Petén para visitar sin prisas Tikal (tuvimos que saltarnos los museos) y visitar Yaxhá, o, en temporada seca, realizar una caminata de varios días enlazando diferentes yacimientos. Ah, la isla de Flores nos pareció un decorado para turistas.

Templos despuntando en la selva en Tikal

La ciudad de Antigua es una de las más bellas que hemos conocido, tanto por sus soberbios monumentos como por el entorno, rodeada de humeantes volcanes. A veces uno desearía dar con un monumento que no hubiese sucumbido a las calamidades naturales y se hubiese salvado de las ruinas; aun así paseando por sus calles empedradas se revive la Historia con mayúsculas, en una ciudad que fue capital de la Capitanía General de Guatemala. Le dedicamos dos días: uno a la ciudad y otro a las aldeas de los alrededores; un plan que nos atrevemos a recomendar.

La Antigua

El lago Atitlán suele aparecer en las listas de los más bellos del mundo, y con razón. Rodeado por una cadena de volcanes majestuosos y montañas que se reflejan en sus aguas de un intenso azul, y salpicado de pueblos mayas tradicionales, es un destino en el que cada viajero encuentra su sitio: ascensiones a volcanes, caminatas bordeando el lago, pueblos tradicionales, mercados llenos de color, retiros espirituales. Tres días, que incluyeron la excursión a Chichicastenango, se nos fueron volando.

Amanecer en el lago Atitlán

Los alojamientos

Ciudad de Guatemala: Hilton Garden Inn Guatemala City

A menos de 10 minutos del aeropuerto, con servicio gratuito de transporte, fue perfecto para nuestras necesidades, tanto que repetimos la última noche.

Habitación moderna, amplia y cómoda. Buen servicio, amable y eficiente.

Excelente relación calidad-precio. Tal vez no sea un lugar con una gran personalidad o mucho encanto, pero nos pareció un muy buen alojamiento.

Copán Ruinas: Berakah B&B

Lo bueno del hostal es su ubicación, a una manzana de la plaza central y a unos veinte minutos caminando del sitio arqueológico. El trato del personal fue correcto.

Berakah B&B

Lo malo es todo lo demás. Edificio avejentado, habitación pequeña y sucia, cama incómoda, sábanas con agujeros, toallas deshilachadas… El sitio no es caro pero aun así la relación calidad-precio deja mucho que desear.

Rio Dulce: Tortugal River Lodge

Situado en una marina a 3 minutos en lancha del muelle municipal, con servicio de transporte gratuito. Hay kayaks a disposición de los clientes.

Ambiente tranquilo, lugar con encanto y decorado con gusto, pero no del todo confortable. Nos alojaron en una de las habitaciones “árboles”. Amplia pero con ciertos problemas: abierta al patio y cubierta con una mosquitera, caían insectos del techo y la iluminación es deficiente.

Con todo esto, es una buena opción. El servicio es atento y la comida, sabrosa pero un pelín cara.

Tortugal River Lodge

Hopkins: Palm Cove Cabins at Coconut Row

Amplia y cómoda cabaña frente a una playa paradisiaca. Dormir escuchando el sonido de las olas, o pasar un rato en la hamaca o en el porche, no tiene precio.

El personal es amable y el bar-restaurante de Coconut Row es bastante bueno. Lo malo: Hopkins es caro incluso para el ya de por si alto estándar de Belice.

Palm Cove Cabins at Coconut Row

Cayo Caulker: Panorama Apartment South

Optamos por un apartamento a través de airbnb. Excelente relación calidad-precio, teniendo en cuenta los precios de la isla, y la mala pinta (verificada in situ) de hoteles que costaban el doble.

Apartamento tipo loft, amplio, limpio y confortable, con cocina completa y baño equipado. El pequeño balcón es una delicia para sentarse a descansar un rato con vistes al mar. Dispone de ventiladores y aire acondicionado pero a nosotros no nos hicieron ni falta gracias a la brisa del mar cada noche. Situado en la calle principal, está a unos 500 metros de la estación de ferry y rodeado de restaurantes y cafés. Los anfitriones facilitaron la llegada y la salida, y nos proporcionaron algunos buenos consejos de agencias y lugares para comer.

No dudaríamos en repetir si volviésemos a la isla.

Panorama Apartment South

Tikal: Jungle Lodge

La situación del alojamiento es muy buena, justo a la entrada del parque arqueológico, cosa que facilita la visita y permite disfrutar del parque antes que lleguen los grupos de Flores, Antigua o Ciudad de Guatemala.

Las cabañas se alinean en un entorno casi selvático, y el área de la piscina es ideal para relajarse escuchando a los monos, las aves y los grillos. Las habitaciones no tienen wifi.

El personal, no obstante, no destaca por su simpatía. Lo comprobamos durante el registro y también con motivo de un incidente con la habitación. Nos colocaron justo al lado del restaurante (las habitaciones con baño compartido son las más cercanas al restaurante). Las ventanas no tienen cristales y el ambiente era muy ruidoso; imposible conciliar el sueño… ¡y teníamos que levantarnos antes de las 4! Al quejarnos, en recepción nos atendieron con sequedad y desgana; no hacía falta que nos ofrecieran un upgrade, pero podrían haberse disculpado por las molestias.

Por último, el restaurante es bastante malo. Raciones escasas y caras.

Jungle Lodge

Antigua: Hotel Mesón de María

Excelente ubicación, edificio hermoso y acogedor, bien mantenido, se nota el cariño en cada detalle, desde la decoración hasta los tentempiés de la tarde. ¡La vista desde la terraza es preciosa! El personal es muy amable y profesional.

La habitación es confortable, decorada con gusto, pero algo pequeña si se viaja con dos maletas.

Hotel Mesón de María

Lago Atitlán: Hotel La Casa del Mundo

El hotel consiste en una serie de terrazas en la ladera por donde se distribuyen las habitaciones. Se avisa del montón de escaleras que hay, y no es broma. Las vistas son preciosas y los rincones y galerías del hotel tienen mucho encanto. La habitación es espaciosa y muy luminosa.

La cena, servida monacalmente a las 18:30, es buena, pero dado lo aislado del lugar, es casi la única opción. El desayuno está bien, con opciones según la franja horaria. 

Se pueden organizar actividades por los alrededores y el precio es mucho más competitivo que el de las agencias que contactamos por internet. 

Hay algún recepcionista antipático. Deberían poner más atención en los detalles que hacen las estancias en este tipo de alojamiento memorables y no darse tanta pompa.

Hotel La Casa del Mundo

Los desplazamientos

Por tierra, mar y aire sería el resumen de nuestros desplazamientos.

Ciudad de Guatemala – Copán Ruinas, en autobús con Hedman Alas. No hay mucha oferta donde escoger, así que sólo se decide la clase de asiento y ya. Los autobuses son estándares para este tipo de recorrido, al igual que la compañía. No creemos que valga la pena comprar los billetes “plus”. En este recorrido hay que pasar la frontera entre Guatemala y Honduras y pagar una tasa.

Copán Ruinas – Río Dulce, en coche privado con conductor. Queríamos visitar Quiriguá, a medio camino de ambas, así que negociamos el transfer con el hotel en Copán Ruinas. Es un trayecto largo, el precio que pagamos nos pareció razonable.

Río Dulce – Lívingston, en lancha privada, trayecto acordado con uno de los barqueros que pululan por el muelle de Río Dulce. Teóricamente la lancha pública, desde Río Dulce, llegaba a Lívingston después que hubiese partido la lancha a Punta Gorda, en Belice; al menos según los horarios que encontramos en internet. De todos modos, por ir a nuestro aire y parar en las cuevas y desviarnos a los poblados, valió la pena.

Lancha en Río Dulce

Livíngston – Punta Gorda, en lancha pública. Al llegar a Lívingston resultó que hay otras lanchas, además de las que aparecen en internet y las guías, que hacen ese trayecto, en función de la demanda, imaginamos, y una de ellas estaba a punto de partir. Corriendo, tramitamos la salida en el control de frontera (pagamos la tasa por salida marítima de Guatemala) y nos embarcamos en un trayecto que nos tenía preocupados por los relatos de algunos viajeros en internet, que hablaban de viajes en patera en un mar turbulento. No hay para tanto, pero mejor no embarcarse con mal tiempo.

Lancha en Lívingston

Punta Gorda – Hopkins, en autobús con James Busline. A tres minutos caminando desde el muelle se encuentra la estación de autobuses. Guatemala parece Suiza comparada con Belice. Autobuses viejos, sin bodega, carreteras sin apenas mantenimiento. El autobús deja en el cruce a Hopkins, a 5 kilómetros; hay que buscarse un medio para llegar. En nuestro caso, llamamos al alojamiento y nos vinieron a buscar (¡por $15!).

Bus a Hopkins

Hopkins – Ciudad de Belice, en autobús también con James Busline. De nuevo, taxi hasta el cruce y a esperar a que pasase el primer bus; suelen hacerlo cada hora. El trayecto se hace muy largo, ya que no sigue por la costa sino que de Dandriga (donde cambiamos de bus) se dirige a Belmopan, y de allí a Ciudad de Belice. El aliciente es que la carretera de Dandriga a Belmopan, la Hummingbird Highway, está considerada la más bonita de Belice, y es ciertamente panorámica.

Ciudad de Belice – Cayo Caulker, en “water taxi”. Desde los muelles en Ciudad de Belice salen varios cada día, ninguna complicación. Para llegar desde la estación de autobuses al muelle, utilizamos un taxi.

“Water taxi” a Cayo Caulker

Ciudad de Belice – Tikal, en autobús. Compramos los billetes en los muelles en Ciudad de Belice, hay varias compañías, se puede regatear (bastante). Los autobuses no van hasta Tikal sino que te dejan en el desvío, a la entrada de El Remate, y siguen por la carretera que bordea el lago Petén Itzá hacia Flores. En el desvío había un taxista con el que negociamos un precio a Tikal. Si no, El Remate está a poca distancia y allí debe de ser fácil conseguir transporte.

Bus a Tikal

Tikal – Flores, en autobús. Nos plantamos en el aparcamiento y, a pesar que nos pusieron reparos por no haber reservado, nos enchufamos en el primer bus que salió. Lo de los reparos no lo entendimos: salimos tres personas de Tikal y, aunque fuimos recogiendo otra gente por el camino, el bus nunca se llenó. Intentar conocer los horarios por adelantado fue imposible, pero si preguntáis insistentemente a todo el mundo, puede ser que consigáis una estimación de la hora.

Flores – Ciudad de Guatemala, en avión (avioneta) con Transportes Aereos Guatemaltecos. Salimos con retraso y al aterrizar, tuvimos que esperar a que llegase el siguiente vuelo, en el que habían colocado todo el equipaje del nuestro, sin que nadie nos avisara, ni por parte de la compañía ni del aeropuerto.

Ciudad de Guatemala – La Antigua, en coche privado con conductor contratado con el hotel en La Antigua.

La Antigua – Panajachel, en micro-bús, contratado con Maya Traditions. Trayecto sin incidentes.

Micro-bús a Panajachel

Panajachel – Ciudad de Guatemala, en micro-bus, comprado en Posada de los Volcanos, Panajachel. A la altura de Chimaltenango se formó una retención impresionante, y llegamos con tres hores de retraso. Los fines de semana, hacia la tarde, parece que la carretera hacia y desde la capital se congestiona; quizás es mejor prever la llegada o salida por la mañana.

Las actividades

Maya Traditions

Contratamos con ellos la excursión por los alrededores de La Antigua y el transfer a Atitlán. Todo correcto. En particular, el guía que pusieron a nuestro disposición para los alrededores de La Antigua nos pareció excelente, adaptándose a nuestros intereses, con un conocimiento y un entusiasmo por lo que hacía admirables.

Tropic Air

Sobrevolar los arrecifes de coral y llegar a la impresionante maravilla que es el Blue Hole es una experiencia única en la vida; en nuestro caso, vale la pena el alto precio del vuelo. Lo reservamos directamente desde su web.

Tropic Air

Stressless Eco Friendly Tours

Realizamos la salida de día competo a Hol Chan. Nos parecieron bastante respetuosos con el entorno (no se alimenta a los animales, proporcionan crema solar que no daña el arrecife), no como otras agencias con las que contratamos salidas en la isla. Lo único a mejorar es la parte de la comida, un pésimo bocadillo

Anda De Wata Tours

Contratamos una actividad de medio día en Caye Caulker Marine Reserve, una buena excursión de 3 horas, si bien no tan espectacular como Hol Chan. Como no éramos suficientes, nos colocaron con otra agencia (ningún problema). 

Lo que no nos gustó es que alimentan a los tiburones nodriza para tenerlos más tiempo alrededor del barco, así como que en otras parades también se alimentase a los peces. Habíamos preguntado específicamente si era una empresa eco-friendly, y esta práctica no lo es. Deberían tomar nota.

Posada de Los Volcanes (Panajachel)

Contratamos con ellos la visita a Chichicastenango y el transfer Ciudad de Guatemala. Ningún problema; ofrecen un buen servicio en oficina y buenos conductores y vehículos.

Hotel La Casa del Mundo

En nuestro alojamiento contratamos la subida al volcán San Pedro y la caminata alrededor del lago.

Caminata por el lago Atitlán