Antiguas fortalezas amuralladas, fastuosos monasterios e iglesias de cúpulas bulbosas, ciudades históricas interesantísimas, encantadoras localidades rurales y bosques misteriosos que parecen el escenario de un cuento de hadas; todo ello, además, bien comunicado y fácilmente accesible, hacen de Rusia un destino a reivindicar.

Sí, es evidente que la Rusia actual también sufre un régimen político aborrecible, pero, al igual que otros países que hemos visitado en el pasado, queremos ver esta situación como un paréntesis en la compleja historia de las naciones, que deseamos se cierre bien pronto.

Ah, y sin olvidar que Gizmo pudo regar desayunos, comidas, meriendas y cenas con vodka…

¡La Plaza Roja!

LA RUTA

Por su extensión y variedad, Rusia merece varios viajes. Las opciones son tantas que aturden. Con el tiempo disponible, decidimos quedarnos en la Rusia europea, más concretamente, Moscú, el Anillo de Oro y Tartaristán (conocíamos ya San Petersburgo de una escapada anterior que alteró los biorritmos gízmicos por culpa del sol de medianoche).

Con inicio en Kazán, a poco más de 800 kilómetros de Moscú, trazamos un itinerario que, con alguna vuelta, nos fue acercando a la capital. ¡Qué gracioso que está un Gizmo intentando desfilar por la Plaza Roja!

Nuestra ruta por el país, del 6 al 24 de septiembre de 2019, fue la siguiente:

DÍAVISITASNOCHE
1Vuelo BCN – Moscú – KazánKazán
2KazánKazán
3Excursión a BolgarKazán
4Excursión a SviyazhskKazán
5Excursión a Raifa. Tren nocturno a Nizhni NóvgorodTren nocturno
6Nizhni NóvgorodNizhni Nóvgorod
7Nizhni NóvgorodNizhni Nóvgorod
8Por la mañana, tren a Vladimir y visita de la ciudadVladimir
9Excursión a SuzdalVladimir
10Por la mañana, excursión a Bogolyubovo. Tarde en VladimirVladimir
11Por la mañana, autobús a Yaroslavl. Tarde en YaroslavlYaroslavl
12YaroslavlYaroslavl
13Tren a Rostov y visita de la ciudadRostov
14Tren a MoscúMoscú
15MoscúMoscú
16MoscúMoscú
17MoscúMoscú
18MoscúMoscú
19MoscúMoscú
20Vuelo Moscú – BarcelonaBarcelona

DATOS PRÁCTICOS

Esta es la sección que más rápido pierde vigencia; aun así, esperamos que sea de utilidad en a la hora de planificar el viaje y de vencer cualquier reticencia. Viajar por (esta parte de) Rusia es fácil.

¿CUÁNDO? (o consejos gízmicos de vestuario):

Nuestro viaje transcurrió a mediados de septiembre. Esperábamos un fresco otoño, y acabamos atravesando tres estaciones distintas.

Disfrutamos de unos primeros días veraniegos en camiseta de manga corta, un par de jornadas fueron típicas de un otoño lluvioso y acabamos con un invierno ventoso con mínimas de 1º y máximas de 5º.

Que esto no os quite las ganas de viajar, simplemente que os haga más previsores a la hora de hacer la maleta.

Bolgar

REQUISITOS ENTRADA (o “Let Gizmo in”):

Para entrar en Rusia, antes debemos realizar unos cuantos trámites de manera obligatoria:

  • Carta de invitación: puede gestionarse con los alojamientos o con una agencia de turismo. Nosotros lo hicimos online con HotelsPro.
  • Seguro: Es imprescindible para solicitar el visado. Nosotros estamos contratando las pólizas de los últimos viajes con IATI pero no podemos daros una opinión porque, por suerte, nunca hemos tenido que requerir sus servicios.

DIVISA (o “Money, money”):

Este es uno de los pocos viajes en los que decidimos llevar efectivo desde origen. No en todos los lugares podíamos pagar con tarjetas de crédito (VISA mejor que MASTER CARD y olvidaos de AMERICAN EXPRESS), ni en todos los cajeros pudimos retirar efectivo, así que os recomendamos un fajo de rublos en el bolsillo para no tener que preocuparos demasiado.

Sviajsk

TRANSPORTE (o “Gizmo por tierra, mar y aire”):

La mayoría de las veces para saber cómo ir de un lugar a otro utilizamos Google Maps o Rome2Rio. Somos muy básicos.

Avión

Por segunda vez ese año, tras el viaje a Uzbekistan, utilizamos Aeroflot, por conveniencia (directo Moscú-Barcelona y enlace a Kazán) y precio competitivo. No es un desastre, pero tampoco una experiencia positiva: los aviones no tenían ningún sistema de entretenimiento, la comida era pésima y el personal de cabina no sonreía ni bajo tortura. Nada que una buena siesta no pueda soslayar.

Tren

Como ya teníamos decidido el recorrido y los días, compramos los traslados en tren por adelantado. Se puede hacer sin intermediarios y en inglés en la web oficial de RZD, pero si necesitáis un tutorial, Rusalia tiene una tonelada de material útil. Nosotros nos bajamos la app de RZD y utilizamos los billetes electrónicos. 

Tren nocturno

Bus

Rusalia recomienda la plataforma online de Infobus, pero nosotros compramos el billete del único trayecto para el que no existía tren en la misma estación.

Taxi

Todas las recomendaciones insisten en que te olvides de parar un taxi en la calle, tanto por seguridad como para evitar un timo, dada la cantidad de taxis piratas que parece que existen. La solución fue utilizar apps: Gett y Yandex. Nuestra experiencia aconseja que las descargues y crees el perfil de usuario desde Rusia sin utilizar una VPN. Puede ser que al introducir la tarjeta de crédito la entidad bancaria lo considere como un movimiento sospechoso (¡dada la mala fama de ciberseguridad del país!) y bloquee el uso. Don’t panic: puedes seguir utilizando las apps y pagar en efectivo en algunos taxis.

Uber no funcionaba. Parecía existir una “Uber Rusia” pero por razones que se nos escapan no conseguimos descargar la app.

Metro y autobuses urbanos

En diferentes ciudades tomamos los autobuses urbanos pagando billetes sencillos en efectivo, sin problemas.

Al llegar a Moscú nos hicimos con una tarjeta TROIKA que, en nuestro caso, nos pareció la mejor opción para movernos en buses y metro por toda la ciudad. La compramos y la recargamos un par de veces en las máquinas expendedoras de las estaciones (en ingles y aceptaban tarjeta de crédito).

Bus Vladimir-Suzdal

INTERNET:

Comprar una SIM es muy fácil y barato. Habíamos identificado diferentes compañías: MTS, MegaFon y Beeline. Por cercanía al primer hotel, acabamos en una oficina de MTS. Allí, con el pasaporte y nada más, conseguimos una conexión que hizo el viaje mucho más fácil. 

KAZÁN

Kazán, sin estar en la lista de prioridades turísticas, vale la pena. Posee un sitio Patrimonio de la Humanidad, puede servir de base para visitar otros dos y, gracias al Mundial del 2018, se ha preparado para el turismo internacional.

No obstante, en el contexto global del viaje, la verdad es que nos gustó más por ser la primera parada y por lo que aprendimos, dada su importancia histórica, que por lo que visitamos.

Kazán, capital de Tartaristán, se sitúa en la confluencia de dos grandes ríos, el Volga y el Kama, una ubicación geográfica que ha hecho de ella una encrucijada histórica entre Oriente y Occidente.

Kremlin de Kazán

En los siglos VIII y IX, las tribus de los antiguos búlgaros, antepasados ​​de los tártaros modernos, comenzaron a poblar la región del Volga, una de las rutas fluviales de mayor importancia en la historia de Rusia. En el año 922 el islam se estableció como religión oficial de la región y este punto marca el límite septentrional de la expansión del islam en el mundo.

En el siglo XIII, la región quedó anexionada al imperio mongol y luego se convirtió en parte de la poderosa Horda de Oro. Al colapsar esta, se formaron una serie de nuevos estados, incluido el Kanato de Kazán, del que Kazán fue capital, y que sobrevivió hasta la conquista del zar Iván IV (Iván el Terrible), que hizo de la ciudad un centro político, militar, administrativo, comercial y cultural.

Los tártaros, descendientes de los mongoles, a pesar de haber mantenido su creencia en el islam, son una de las minorías mejor integradas en Rusia. Prueba de ello fue la declaración de la República Socialista Soviética Autónoma de los Tártaros en 1920, sustituida por la actual República de Tataristán en 1990. Pero los tártaros son apenas la mitad de la población y además llevan siglos siendo rusificados, con lo que las altas dosis de exotismo a priori prometidas no son para tanto y en realidad uno se encuentra una típica ciudad rusa moderna.

Torre de Soyembika

La atracción principal de la ciudad es su Kremlin, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad; la única fortaleza tártara sobreviviente en Rusia, si bien los elementos tártaros originales, al haber sido el conjunto reconstruido en piedra desde cero por Iván el Terrible, distan de ser obvios.

Como pasará con otros Kremlins que visitaremos durante nuestro viaje, el de Kazán consiste en una amalgama de edificios gubernamentales en uso, museos, edificios históricos y tiendas de souvenirs. La visita ocupa a lo sumo una mañana (si no entráis en los museos).

Durante el estalinismo la mayoría de las iglesias fueron demolidas, pero la Catedral de la Anunciación, la más antigua de Kazán, la torre inclinada de Soyembika, el símbolo de la ciudad, o la Casa del Gobernador, ahora sede de la presidencia de la República de Tartaristán, han sobrevivido. La grandiosa Mezquita de Kul-Sharif, con unos minaretes que han pasado a dominar el paisaje, es un edificio reciente, cuya construcción dentro del recinto amurallado es polémica y sólo se justifica en la continuidad histórica del sitio y en el equilibrio entre las dos religiones.

Mezquita de Kul-Sharif

Las mejores vistas del Kremlin, con sus murallas blancas y torres medievales despuntando a lo lejos cual perfecto escenario de cuento de hadas, se obtienen desde el puente que conduce al centro de bodas conocido como la “Olla de Kazán”.

Otros lugares de interés pueden ser:

  • La peatonal y turística calle Baumana, donde se encuentra la Torre de la Campana de la Catedral de la Epifanía (desde la que se puede tener una bonita vista de la ciudad) y, a sus pies, la estatua de Feodor Chaliapin
  • Catedral de San Pedro y San Pablo, pequeña iglesia ortodoxa fuera del Kremlin y a dos calles de Baumana.
  • Biblioteca Nacional del Tartaristán (o Casa de Zinaida Ushkova), casa señorial con decoración art nouveau. Sólo se puede visitar con un tour y los horarios son un poco confusos, así que lo mejor es acercarse y preguntar allí mismo.
  • Antiguo distrito tártaro, que no es más que una calle y media (la media es la que da al lago) pero conserva estructuras del siglo XVII, alguna mezquita y unas preciosas casas de madera. Es un sitio tranquilo con algún café y restaurante para pararse un rato.

Alojamiento: Hotel Nogai, situado en un edificio histórico (antiguo periódico) en la calle Baumana, en el corazón del centro histórico. La ubicación es muy buena. Los servicios y el desayuno fueron correctos, tal vez la relación calidad-precio estaba un poco descompensada. 

Antiguo distrito tártaro

ALREDEDORES DE KAZÁN

Hicimos tres excursiones por nuestra cuenta: Bolgar, Sviajsk y el Monasterio de Raifa. Creemos que, si se ha llegado hasta aquí, las dos primeras, ambos sitios Patrimonio de la Humanidad (si bien no excepcionales), hay que hacerlas. La excursión de manera independiente a Bolgar y a Sviajsk es en barco desde el puerto fluvial de Kazán, a unos 20 minutos en bus desde el centro. Un barco sale por la mañana y vuelve por la tarde (no os podemos ayudar a encontrar los horarios en internet). También hay visitas guiadas en autobús, pero creemos que la navegación por el Volga a través de dorados bosques interminables y cielos azules es uno de los encantos de la experiencia. A Raifa se puede llegar en autobús público.

Navegando por el Volga

Bolgar es un parque arqueológico situado a orillas del río Volga unos 200 km al sur de Kazán. Se tarda dos horas y media en barco; en autobús, parece que más de tres. Nos pareció interesante pero “lo que hay que ver” es poco, está muy repartido y estéticamente tampoco es que te vayas a desmayar… pero entendemos su importancia histórica y fundacional.

En el siglo VIII, algunas tribus nómadas al norte de los Balcanes partieron hacia la región central del Volga. La ciudad de Bolgar se convirtió en su capital y fue aquí, en el año 922, donde los búlgaros del Volga abrazaron oficialmente el islam. En 1236 la ciudad fue tomada por los mongoles, pero Bolgar fue escogida como la primera capital de la Horda de Oro. Durante la campaña de Ivan el Terrible, fue destruida y permaneció desde entonces como un pequeño asentamiento y destino de peregrinación musulmana.

Bolgar

La principal estructura del complejo son las ruinas la mezquita histórica. El minarete fue restaurado de acuerdo con los diseños antiguos y utilizando piedras del original. Una segunda mezquita a 500 metros ha conservado su minarete original, al que se puede acceder, y que es el único monumento medieval completamente intacto. Varios mausoleos y los restos de casas de baños y del palacio contribuyen a la importancia del sitio, que también alberga un museo de la civilización protobúlgara y un (algo kitsch) memorial de la conversión al islam que guarda el Corán impreso más grande del mundo. El recorrido por estos sitios, que no se alejan demasiado de la orilla, nos entretuvo hasta la hora de salir, y no nos dio tiempo a llegar hasta la reciente mezquita blanca al sur del complejo.

Bolgar

Por su parte, Sviajsk, a la que se tarde en llegar unas dos horas en barco, y hora y media en autobús, es una pequeña isla (o lo fue, hasta la reciente construcción de una estrecha carretera que la une a tierra firme) fundada en 1551 por Iván el Terrible en la confluencia de los ríos Sviaga, Shchuka y Volga, donde se cruzaban la ruta comercial de este último río y la Ruta de la Seda. Sviajsk fue el puesto militar desde el que Iván lanzó la conquista de Kazán.

Sviajsk

El Monasterio de la Asunción fue el centro misionero y administrativo para la región conquistada. Su catedral, el único monumento existente fuera de Moscú que data del período de Iván el Terrible, cuenta con un interior cubierto en su totalidad por maravillosas pinturas murales del siglo XVI, y que reflejan el programa cultural y político del Estado ruso para el recién conquistado Kazán, a la vez que muestran nuevas tendencias en el arte cristiano ortodoxo con un vocabulario comprensible basado en el Antiguo Testamento y la Virgen María.

Sviajsk

¡Consejo importantísimo si se llega en barco! Hay que dirigirse lo primero de todo a la Catedral de la Asunción. Los “simpáticos y aseados” monjes ortodoxos que habitan el monasterio la cierran a las 12h y no vuelven a abrirla hasta las 16h, sin tiempo ya para visitarla antes de que parta el barco de vuelta a Kazán. Nosotros tuvimos suerte pero este abuso nos parece “criminal”… Aun así, los visitantes que se encontraban las puertas cerradas no parecían molestos, nos dio la sensación que venían a la isla más como destino dominguero (puedes hacer un poco de todo, desde montar a caballo a probar el pan típico, o simplemente darte un paseo) que cultural.

Sviajsk

Con posterioridad a Iván el Terrible, la isla fue, hasta la llegada del ferrocarril, un próspero asentamiento mercantil, y durante el estalinismo se usó como gulag. El resto de edificios que dan testimonio de esta agitada historia, entre los que destacan la iglesia de madera de la Santísima Trinidad, la catedral neobizantina de la Virgen de los Afligidos y la iglesia extramuros de los Santos Constantino y Elena, además del conjunto de edificios del Museo de la historia de Sviyazhsk, no pueden considerarse imprescindibles; aun así, el conjunto es una visita interesante. En conjunto, este tranquilo pueblecito en medio del Volga es una escapada estupenda desde Kazán.

El Monasterio de la Virgen de Raifa, la tercera de nuestras excursiones, es un monasterio activo con hermosas catedrales e iglesias, a apenas 30 kilómetros de Kazán. El monasterio está a orillas de un lago y en el corazón de la reserva de la biosfera del Volga-Kama, pero no encontramos caminatas en la zona, lo que supuso una pequeña frustración. Aun así, la visita es satisfactoria, si bien es cierto que estábamos al principio de nuestro viaje y apenas habíamos empezado a ver monasterios (para el final, la cuenta sería bastante larga, pero era a lo que íbamos…).

Raifa

GIZMO TE CUENTA

Pocas cosas hay que pongan más contento a los Gizmos Viajeros que un buen trago de vodka mientras brindamos por una de nuestras gestas más memorables: la conquista del Palacio del Gremlin en Moscú en 2013.

Mientras preparábamos el viaje de retorno a Rusia para reclamar nuestra pequeña corona como zares descubrimos que ¡hay muchos Palacios del Gremlin! De hecho, uno en casi cada ciudad histórica que se precie… y en ruso se llaman Kremlin. Así que nuestro viaje ya tenía un nuevo objetivo: conquistar cada uno de estos Kremlins y anexionarlos al gran imperio de la Atalaya Gizmo.

Nuestra primera parada fue Kazán, capital de Tartaristán, y como recorriendo la Ruta de la Seda aprendimos que Uzbezistán es la tierra de los uzbekos, concluimos que no podíamos estar en otro sitio que en la tierra de las Tartas. ¡Menuda decepción! Resulta que es la tierra de los tártaros… así que mi conquista del primer Kremlin fue con la barriguita vacía… pero nada que después de un poco de lloriqueo y chantaje a los papas no remediase un pastel de la contundente repostería rusa.

Esta fue la primera de mis grandes conquistas… todavía quedaban muchas murallas más que asaltar.

Sviajsk